Oraciones y Rezos

SANTA BARBARA BENDITA.

Santa Bárbara bendita,
Que teñiste con la purpura de tu sangre
Tu casta virginidad por amor a Dios,
Defiéndeme de las tempestades,
Incendio, hecatombes
Y calamidades todas de este mundo
Líbrame de la muerte repentina.
Intercede por mí ante el señor
Para que me ayude a lograr
Vivir en santa amistad
Y llegar al fin de mis días
En paz en su Gracia Divina

Santa Esplendorosa de inmenso poder,
Guíanos por el camino del bien
Líbranos de la maldad,
De la injusticia, de la envidia,
De la traición, de la infidelidad,
De la falsedad, de la deslealtad
Y de todos aquellos
Que nos miran mal.

Con tu espada vencedora
Destruye a nuestros enemigos
Y a quien quiera hacernos mal,
Con el cáliz de tu copa,
Y con el vino que te pongo
Para que nunca este vacía,
Mantén la fuerza en mi cuerpo
En mi espíritu paz
Para la dura lucha de la viuda,
Y recíbelo como fiel ofrenda
En señal de que tengo siempre presente
En mi pensamiento y en mi hogar,
Y te ruego no me abandones jamás
Y acudas a mí siempre que te aclame
Para defender mi hogar, mis amores,
Mi trabajo,
Mi vida y la de los míos.

Señor, que diste a Santa Bárbara
Una increíble fortaleza
Para soportar los mayores tormentos y ultrajes
Por permanecer fiel a Ti
Te pedimos que, como ella,
Nosotros seamos fuertes en la adversidad
Y humildes en la prosperidad,
Para alcanzar como ella
La eterna Bienaventuranza.

Amén

Santa de esplendorosa de inmenso poder,
Guíanos por el camino del bien.

Santa Bárbara bendita,
Ruega por nosotros y concédenos….

Hacer la petición y rezar fervorosamente:

Seis padrenuestros, seis Avemarías, seis Glorias.

 

SAN MIGUEL ARCANGEL.

(“Levanta el Crucifijo y reza esta oración con la señal de la cruz. Has esto en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Tú vencerás… Reza esta oración todos lo días, ya que la batalla es enorme…”)

Oh Glorioso príncipe de la Hueste Celestial, San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla y en el terrible combate que estamos librando contra los principados y Potestades del aire, contra los Dominadores de este mundo tenebroso, en contra de todos los Espíritus del Mal. Ven en ayuda del hombre, a quien Dios Todopoderoso creó inmortal, hecho en ayuda del hombre, a quien Dios Todopoderoso creó inmortal, hecho a su imagen y semejanza, y redimido por un gran precio, de la tiranía de Satanás.

Pelea en este día la batalla del Señor, junto con los santos ángeles, igual que combatiste al líder de los orgullosos ángeles, Lucifer, y a su hueste apóstata, quienes no tuvieron poder para resistirte y tampoco hubo ya lugar para ellos en el cielo. Esa cruel serpiente antigua, llamada el diablo o Satanás, que seduce al mundo entero, fue arrojada al abismo junto con sus ángeles. Mira, este enemigo primitivo y asesino del hombre ha tomado fuerza. Transformado en un ángel de luz, anda alrededor del mundo con una multitud de espíritus perversos, invadiendo la tierra para borrar el nombre de Dios y de Jesucristo, apoderarse, asesinar y arrojar a la eterna perdición de las almas destinadas a la corona de la gloria eterna. Este malvado dragón vierte, como la inundación más impura, el veneno de su malicia en los hombres de mente depravada y corrupto corazón; el espíritu de mentira de impiedad, de blasfemia, y de aire pestilente de impureza, y de todo vicio e iniquidad.

Estos astutos enemigos han llenado y embriagado con hiel y amargura esta Iglesia, la esposa del Inmaculado Cordero, y han puesto sus manos impías en sus más sagradas posesiones. En el Santo Lugar, en donde la sede de San Pedro y el asiento de la verdad han sido colocados como la luz del mundo, ellos han levantado el trono de su abominable impiedad, con el designio inicuo de que cuando el Pastor sea herido, también las ovejas pueden ser heridas.

Entonces levántate, oh Príncipe invencible, dale ayuda al pueblo de Dios en contra de los ataques de los espíritus perdidos. Dale la victoria al pueblo de Dios: Ellos te veneran como su protector y patrón; en ti la gloriosa Iglesia se regocija con tu defensa contra el maligno poder del infierno; a ti te ha confiado Dios las almas de los hombres para ser establecida en bienaventuranzas celestiales. Ora al Dios de la paz, para que ponga a Satanás bajo nuestros píes, derrotado para que no pueda más mantener al hombre en cautiverio y lastimar a la Iglesia. Ofrece nuestras oraciones a la vista del Altísimo, para que pronto pueda encontrar misericordia a los ojos del señor; y venciendo al dragón la antigua serpiente que es el diablo y Satanás, tú nuevamente lo pongas cautivo en al abismo, para que no pueda ya más seducir a las naciones.

Amén.

L: Miren la Cruz del Señor; y sean dispersos los poderes enemigos.
R: El León de la tribu de Judá ha conquistado la raíz de David.
L: Qué tu misericordia esté sobre nosotros, oh Señor.
R: Así como hemos tenido esperanza en Ti.
L: Oh Señor, escucha nuestra oración.
R: Y deja que mi llanto llegue a Ti.
L: Oremos
Oh Dios, Padre nuestro, señor Jesucristo, invocamos a tu Santo Nombre, y suplicantes imploramos tu clemencia, para que por la intercesión de la siempre Virgen María, Inmaculada Madre nuestra, y por el glorioso San Miguel Arcángel, Tú te dignes ayudarnos contra Satanás y todos los demás espíritus inmundos, que andan por el mundo para hacer daño a la raza humana y para arruinar a las almas.

Amén.

OBATALA.

Padre mio Obatalá,
Vengo a ti de rodillas para rogarte
que pongas ante mis ojos
el brillo de las estrellas que has creado,
para que pueda ver mis caminos iluminados
y encontrar la felicidad que todos necesitamos.

 

Estos caminos mios...
que de repente se oscurecieron y cerraron,
y que es el motivo
que me ha llevado a la deseperacion.

Tu que eres el Creador Divino
y me has puesto en este mundo
con todos los atributos para ser feliz,
te pido la luz necesaria para para poder volver
a ver mis rutas iluminadas
y mis caminos abiertos
para poder avanzar hacia un futuro
de progreso y prosperidad.

(hacer la peticion)

Que tu amabilidad y tu comprensión
perdonen mis errores humanos
y que yo pueda ver con claridad tu corazón,
para que sea la estrella que señale mi camino,
y asi pueda yo encontrar el apoyo
Para levantarme de donde cai.

Te pido tu bendición
y te honro como mi Padre y mi Rey.

LAS 7 POTENCIAS AFRICANAS.

 

Abro mis puertas con el fin de la buena fe a los 7 espíritus de la fortuna que ahora lleguen a mi casa para que la protección, la felicidad, la salud, el amor, la riqueza y el éxito estén en mi vida para siempre ¡Oh, Siete Potencias africanas yo las invoco y conjuro, Siete Potencias divinas que estáis alrededor del Santo entre los santos!  Yo los llamo para que intercedan por mi y o por (….) y ahora cumplan mis necesidades, bendito Eleggua poseedor de las llaves del destino, abreve me mis 21 caminos a la salud, la riqueza, el amor y el éxito, librarnos de todo mal destino y que por las 4 esquinas nos llegue la felicidad,  Yemaya dueña del mar limpia mi espíritu, cuerpo alma de todo mal, bendíceme y limpia mi camino, Chango poderoso guerrero dueño del rayo y el fuego destruye toda traba y obstáculo que allá en mi camino, Oggun supremo guerrero del hierro, ayúdame a salir siempre victorioso y para que hierro jamás me toque, Obatala rey del mundo que siempre haya paz y armonía en mi vida, Oshun dueña del rió dame suerte en el amor y mucho dinero, endulza los corazones de todos mis enemigos para que se vuelvan mis amigos, Orula dueño de los cuatro viento poseedor de todos los poderes mágicos para influir en nuestro destino destruye todo trabajo de brujería, hechicería, alta magia negra y salación y que el universo se modifique a mi favor, O poderosas siete potencias africanas concedan me lo que les pido (…..) en el nombre todo poderoso de Dios Olodumare, accedan a mi petición y devuelvan me la paz de espíritu, riquezas materiales, salud, amor y éxito, alejando de mi casa y quitando de mi paso todos los escollos que son la causa de mis males sin que jamás puedan volver a atormentarme. Gracias porque así es.

 

 

 

Oídme Changó!…¡Escuchadme, Ochun!…¡Atiéndeme Yemayá!…¡Mírame con buenos ojos, Obatalá ¡No me desampares Oggún!…¡Ayudame Orula !…¡Intercede por mí Eleggúa,  Aché

 

 

 

Y que la bendición de Dios padre omnipotente, descienda sobre mí, que así sea amen. Aché.
 
ELEGGUA.
 
Yo invoco ¡Oh Olofin! Mediante tu intercesor, 
Elegguá, la sublime influencia de tu presencia, 
para obtener éxito y Adelanto en todos los asuntos de mi vida 
y para allanar todas las dificultades que haya en mi camino.
Eleggua te pido que ahuyentes de mí todas las malas influencias, 
mal pensamiento o sombra mala que me siga. 
Yo te invoco Elegguá, mi intercesor entre Eshu y Olofin, 
para que veles por mi casa, mi familia, mi empresa, mi persona,
y para que seas siempre un mensajero de la buena fortuna,
que para mí tienen reservada los Orishas. 
Imploro tu suprema majestad para que me apartes del peligro,
y para que mi camino siempre esté iluminado por tu luz. 
Permite también que yo y todo lo que represento, 
se vea iluminado por las infinitas vibraciones de Olorun. 
Creo en Dios Todopoderoso, Olodumare.
Eleggua, Te pido igual que cuides a mi familia, y seres queridos,
Y que apartes de todos nosotros toda malicia y toda maldad.
Que asi sea.
Ase..Eleggua Laroye
Ashe.
 
AVE MARIA.
 
Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
 
EL CREDO.
 
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo. Nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado. Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso, y desde allí va a venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén
 
ORACION POTENTE PARA EL AMOR.
 

Amén.

PADRE NUESTRO.

Padre nuestro, que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase senor  tu voluntad
así en la Tierra como en el cielo.
Dadnos hoy el pan nuestro de cada día;
y perdónanos nuestros pecados 
así como nosotros perdonamos a quienes nos ofenden;

no nos dejes caer en la tentación,
mas líbranos del mal

Amen